- El número de líneas móviles ya supera a la población del país, mientras el uso cotidiano de los teléfonos inteligentes incrementa la exposición a fraudes, robo de datos y delitos cibernéticos
Ciudad de México, 8 de julio de 2026.- México registra 144.5 millones de líneas celulares activas, una cifra que confirma la dependencia de los dispositivos móviles en la vida diaria de millones de personas y que, al mismo tiempo, plantea nuevos desafíos en materia de seguridad digital y protección de datos.
De acuerdo con información difundida por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) y datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el número de líneas activas supera incluso la población del país, reflejando que muchas personas utilizan más de un número telefónico para actividades personales, laborales o comerciales.
El crecimiento del ecosistema móvil coincide con un incremento en los riesgos asociados al uso de dispositivos inteligentes, como fraudes electrónicos, llamadas de extorsión, robo de identidad, suplantación de cuentas bancarias y ataques mediante aplicaciones de mensajería.
De acuerdo al Módulo de Ciberacoso (MOCIBA), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) 2025 arrojo que de 94.9 millones de personas usuarias de internet de 12 años y más, el 20.4% vivió alguna situación de ciberacoso.
El estudio detalla que las víctimas de ciberacoso un 21.5% fueron mujeres y 19.2% hombres, siendo las entidades con mayor incidencia en este delito, Durango con 24.5%, Jalisco con 24.4%, Ciudad de México y Oaxaca con 23.8%.
La expansión del uso del celular también ha transformado la forma en que los mexicanos realizan actividades cotidianas. Hoy, gran parte de la población utiliza el teléfono para realizar operaciones bancarias, compras en línea, consultas médicas, trámites gubernamentales, trabajo remoto y acceso a redes sociales, concentrando en un solo dispositivo una gran cantidad de información personal y financiera.
Para prevenir ser víctima de los ciberdelincuentes, las medidas de seguridad de fácil implementación son crear o poner contraseñas adicionales (claves, patrón, códigos, NIP, verificación de dos pasos, además del uso de datos biométricos como huella digital, reconocimiento facial o escaneo ocular.

