- Hoteleros advierten que no alcanzan a cubrir nóminas y algunos establecimientos evalúan operar sólo por temporadas; “Tulum Renace” fue anunciado apenas el 17 de julio
TULUM, Quintana Roo, 13 de agosto de 2026.- La crisis turística de Tulum comienza a trasladarse de las estadísticas a las empresas y los empleos. Hoteles de la Zona Costera reportan ocupaciones promedio de apenas 15 por ciento, algunos establecimientos ya cerraron y otros analizan dejar de operar durante todo el año ante la imposibilidad de sostener sus costos, reveló David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano y de la Asociación de Hoteles de Tulum.
El escenario resulta especialmente delicado porque la actividad turística constituye uno de los principales motores económicos del municipio: cuando una habitación queda vacía, el impacto no termina en el hotel. Menor ocupación significa menos consumo en restaurantes, transporte, tours y comercios, además de presión sobre empleos directos e indirectos y los ingresos de miles de familias vinculadas a la actividad.

Ortiz Mena advirtió que con los actuales niveles de ocupación algunos establecimientos no alcanzan siquiera a cubrir sus nóminas. A ello se suma el costo extraordinario provocado por el sargazo, cuyo retiro puede representar para un hotel hasta 500 mil pesos semanales. La baja afluencia se arrastra desde mayo y, de acuerdo con las estimaciones del sector, el periodo deficitario podría prolongarse hasta la segunda quincena de octubre.
“Sí hay reporte de hoteles que han cerrado. Algunos en Tulum evalúan operar de manera estacional. Es complicado tener baja ocupación y hacer frente a los costos del combate al sargazo, declaró el líder hotelero.
Ortiz Mena, explicó que este comportamiento se atribuye a una combinación de factores como una menor disponibilidad de asientos de avión, cambios en los patrones de viaje y las propias condiciones que enfrenta actualmente el destino que han sido denunciadas durante el último año en reiteradas ocasiones.
A la ecuación se suma el crecimiento de las rentas vacacionales. Tulum registra alrededor de 4 mil 500 unidades en plataformas digitales, según las cifras proporcionadas por Ortiz Mena, una cantidad que calificó como desproporcionada frente a la infraestructura del municipio. Como referencia, señaló que Cancún, con una escala urbana y turística considerablemente mayor, registra alrededor de 6 mil 500.
Tulum Renace, ¿una respuesta que llegó cuando la crisis ya estaba encima?
La alerta ocurre a menos de un mes después de que el Gobierno federal anunciara el Plan Tulum Renace, presentado el 17 de julio por la presidenta Claudia Sheinbaum como una estrategia para recuperar competitividad y mejorar la experiencia de quienes visitan el destino.
Entre sus diez acciones se encuentran la entrada gratuita a playas y al Parque del Jaguar, tarifas de 80 pesos para turistas nacionales y 265 para extranjeros para ingresar a la Zona Arqueológica y el Área Natural Protegida, movilidad eléctrica, capacitación de prestadores turísticos, un modelo de atención al visitante con la Guardia Nacional, mejoramiento de servicios públicos, promoción turística y acciones para incrementar la conectividad aérea.
La situación ha llevado al propio sector hotelero a solicitar apoyo de la banca de desarrollo para reestructurar financieramente a las empresas, propuesta que, según Ortiz Mena, ya fue planteada a autoridades estatales y federales. El planteamiento dimensiona el problema: la discusión ya no gira solamente alrededor de cómo atraer más visitantes, sino de cómo lograr que algunos negocios sobrevivan hasta que regresen.
Invierno abre una ventana de recuperación
Dentro del panorama adverso existe una señal positiva. El ritmo de reservaciones para la próxima temporada invernal permite al sector prever un cierre de año favorable, incluso superior al registrado en 2025. La expectativa, sin embargo, obliga a resolver antes problemas que afectan directamente la experiencia turística, como movilidad, sargazo, seguridad y atención al visitante.
Ortiz Mena consideró además indispensable modificar la percepción internacional del Caribe Mexicano y cuestionó la ausencia de una estrategia federal articulada de promoción turística, pues las noticias negativas sobre otras regiones del país pueden terminar afectando la imagen de destinos como Tulum.
La apuesta oficial es que Tulum Renace ayude a revertir el deterioro. La urgencia ahora es otra: conseguir que sus resultados lleguen antes de que más empresas decidan cerrar. Porque cuando un destino turístico llega a ocupaciones del 15 por ciento y sus hoteles comienzan a preguntarse si vale la pena permanecer abiertos todo el año, el problema dejó de ser solamente turístico: ya es económico y social.

