- El calentamiento anormal del Pacífico puede modificar dónde se encuentran y reproducen especies comerciales; pescadores tendrían que recorrer mayores distancias y enfrentar mayores costos e incertidumbre
Ciudad de México, 13 de septiembre de 2026.- La evolución de El Niño hacia un fenómeno de gran intensidad podría tener consecuencias que van mucho más allá de las lluvias, sequías o temperaturas extremas: también puede modificar la disponibilidad de pescados y mariscos en México.
Oceana México advirtió que el aumento anormal de la temperatura del océano puede alterar la distribución, reproducción y abundancia de especies de interés pesquero, con posibles consecuencias para las comunidades que viven de esta actividad y para la disponibilidad de alimentos.
El fenómeno conocido como El Niño se origina en el océano Pacífico y se caracteriza por un calentamiento anormal de sus aguas. Cuando alcanza una intensidad excepcional suele denominarse “Súper Niño” y sus efectos pueden modificar las condiciones del océano y los patrones climáticos.
¿Qué pasa con los peces cuando aumenta la temperatura?
El problema puede explicarse de manera sencilla: las especies marinas dependen de determinadas temperaturas, condiciones ambientales y disponibilidad de alimento. Cuando éstas cambian, muchos organismos se desplazan hacia aguas más adecuadas.
Esto puede provocar que especies que habitualmente son capturadas en determinadas zonas sean más difíciles de encontrar o cambien su distribución.
Para los pescadores, el desplazamiento puede significar navegar mayores distancias, utilizar más combustible, permanecer más tiempo en el mar y enfrentar mayor incertidumbre para obtener una captura suficiente, explicó Antar Pérez, especialista en Ciencia de Oceana.
El impacto puede avanzar entonces por toda la cadena: una menor disponibilidad de especies en determinadas zonas puede afectar primero a las comunidades pesqueras y posteriormente al suministro de pescados y mariscos. Sin embargo, todavía no es posible establecer cuánto podrían modificarse las capturas o los precios.
México enfrenta el fenómeno con pesquerías vulnerables
La advertencia cobra mayor relevancia por las condiciones actuales del sector. México cuenta con 83 pesquerías marinas y 63 no tienen planes de manejo pesquero, de acuerdo con Oceana.
Su Semáforo de la Pesca clasifica además al 23% de las pesquerías en estado de “Deterioro” y al 27% en “Precaución”.
La organización considera necesario fortalecer los planes de manejo con información científica y participación de los propios pescadores para que las pesquerías puedan adaptarse con mayor rapidez a cambios ambientales extremos.
El “Súper Niño” no significa que México vaya a quedarse sin pescado. La alerta apunta a algo distinto: un océano más caliente puede cambiar dónde están las especies y, con ello, hacer más difícil y costoso llevarlas desde el mar hasta la mesa de las familias.
También te puede interesar: Autoridades atribuyen a un fenómeno natural el recale de peces en playas de Puerto Morelos

