Prometeo, pobre ingenuo, creyó que robar el fuego era difícil. Si hubiera conocido a nuestros dioses actuales —esos que gobiernan como si el Olimpo fuera un local de comida rápida donde todo se decide “al momento”— habría entendido que el verdadero reto no es escalar montañas, sino sobrevivir a la creatividad legislativa de quienes confunden…
Hay que reconocerlo: el PT tiene un talento especial para quedar mal incluso cuando hace algo bien. Es parte del karma de la verdadera izquierda.
Defendió la reforma política de 1977, esa que permitió que México dejara de ser para siempre un país de un solo partido y un solo discurso. El país del entonces…
