- En 2025 se registraron 7 mil 887 nacimientos de madres menores de 15 años; el problema también alcanza a las ciudades y está relacionado con violencia sexual, desigualdad, relaciones de poder y prácticas que vulneran los derechos de las niñas
Ciudad de México, 27 de septiembre de 2026.- En México, la violencia sexual contra niñas continúa dejando una de sus consecuencias más graves en las infancias, la maternidad infantil. Durante 2025, 7 mil 887 niñas de entre 10 y 14 años dieron a luz en el país, es decir un promedio de casi 22 cada día.
La problemática no se limita a comunidades rurales o aisladas. De acuerdo con la información presentada por el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), en 2024 el 53.8% de los casos registrados correspondió a niñas que vivían en localidades urbanas.
La dimensión del fenómeno también cambia considerablemente dependiendo del lugar del país donde viva una niña. La tasa de fecundidad forzada oscila entre 0.66 y 3.19 nacimientos por cada mil niñas, según la entidad federativa.
Frente a esta realidad, SIPINNA impulsa el Manifiesto Nacional “Niñas Sí, Madres No”, bajo una premisa central: la fecundidad forzada debe ser atendida como una violación a los derechos humanos y una emergencia de salud pública, y no únicamente como un problema de embarazo adolescente.
Detrás de un embarazo infantil hay una violación a sus derechos humanos
La edad de las niñas obliga a mirar más allá de las cifras de nacimientos.
Los embarazos en menores de 15 años están relacionados con contextos de desigualdad, violencia sexual y relaciones asimétricas de poder que pueden vulnerar sus derechos y comprometer su salud, educación y proyecto de vida.
El problema se agrava en entornos donde determinadas uniones o prácticas tradicionales son socialmente toleradas. En México persisten retos relacionados con matrimonios infantiles, uniones informales o consuetudinarias y cohabitación de menores, prácticas frente a las cuales distintas autoridades han planteado fortalecer la prevención y protección de niñas y adolescentes.
Precisamente por ello, la estrategia nacional plantea que la respuesta no puede limitarse a atender médicamente el embarazo una vez ocurrido: debe identificar las condiciones que permitieron que una niña quedara embarazada y activar los mecanismos de protección correspondientes.
“Niñas Sí, Madres No”
La estrategia busca coordinar a instituciones federales, estatales y municipales para prevenir y erradicar el embarazo en niñas y adolescentes menores de 15 años y llevar las acciones hasta los territorios donde se presentan mayores condiciones de vulnerabilidad.
Entre los desafíos está garantizar que las niñas tengan acceso a servicios de salud, educación, protección frente a las violencias y mecanismos institucionales capaces de detectar oportunamente situaciones de abuso.
SIPINNA ha señalado que un embarazo a estas edades puede comprometer la salud y generar consecuencias que afectan el proyecto de vida, las relaciones sociales y las posibilidades de desarrollo de niñas y adolescentes.
La estrategia “Niñas Sí, Madres No” forma parte actualmente de las acciones que SIPINNA busca llevar al territorio nacional mediante la coordinación de los tres órdenes de gobierno y ha comenzado a focalizar acciones en municipios prioritarios del país.
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