- El diagnóstico oportuno y el acompañamiento de la familia y la escuela pueden transformar la calidad de vida de niñas, niños y adolescentes
Cancún, Quintana Roo, 14 de julio de 2026.- El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) continúa siendo una de las condiciones del neurodesarrollo más incomprendidas. En México, el Consejo de Salubridad General estima que afecta entre el 3 y el 6 por ciento de los niños en edad escolar, lo que equivale aproximadamente a un estudiante por salón de clases.
Lejos de tratarse de un problema de disciplina o de crianza, el TDAH es una condición neurobiológica que afecta la atención, el control de impulsos y la regulación de la actividad. Su diagnóstico debe realizarlo un profesional de la salud mediante una evaluación clínica integral, ya que no existe una prueba única para detectarlo.
De acuerdo con especialistas como la Clínica Mayo, el diagnóstico temprano permite implementar estrategias médicas, psicológicas y educativas que reducen las dificultades académicas, sociales y emocionales, favoreciendo que las personas desarrollen sus capacidades y fortalezcan habilidades como la creatividad, la resolución de problemas y el pensamiento innovador cuando reciben el acompañamiento adecuado.
Autoridades de salud subrayan que el reto no es únicamente diagnosticar el trastorno, sino construir entornos familiares, escolares y sociales más empáticos. Detectarlo a tiempo puede evitar problemas de autoestima, ansiedad, depresión, fracaso escolar y dificultades en la vida adulta, además de brindar a niñas, niños y adolescentes las herramientas necesarias para desarrollar su potencial.
Principales síntomas
Inatención
- Dificultad para mantener la atención
- Se distrae con facilidad
- Pierde objetos frecuentemente
- Le cuesta organizar tareas y seguir instrucciones
- Evita actividades que requieren concentración prolongada
Hiperactividad
- Movimiento constante de manos o pies
- Dificultad para permanecer sentado
- Sensación de estar «siempre en movimiento»
- Habla en exceso
Impulsividad
- Responde antes de terminar una pregunta
- Interrumpe conversaciones
- Tiene dificultad para esperar turnos
- Actúa sin medir consecuencias.
¿Qué puede ocurrir si no se detecta a tiempo?
Mayor riesgo de abandono escolar
Bajo rendimiento escolar
Baja autoestima
Ansiedad y depresión
Problemas para relacionarse
Dificultades laborales y sociales en la vida adulta
Si detectas alguno de estos síntomas en tu hijo o en ti, lo primero es acudir a un especialista para que se te haga el diagnóstico correspondiente y a partir de ahí se te indique un acompañamiento adecuado. Porque hay solución, solo es acudir con un especialista.

