- Banquetas deterioradas, obstáculos y falta de rampas evidencian los retos que enfrenta la ciudad para avanzar hacia los objetivos de accesibilidad y movilidad sostenible planteados por la Agenda 2030 y la Nueva Agenda Urbana
Cancún, Quintana Roo, 9 de julio de 2026.- Banquetas rotas, postes, registros, vehículos estacionados, comercios y la ausencia de rampas continúan convirtiendo la movilidad en un desafío diario para las personas con discapacidad en Cancún, una realidad que mantiene a la ciudad lejos de los principios de accesibilidad e inclusión promovidos por la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la Nueva Agenda Urbana.

Estos instrumentos internacionales reconocen la necesidad de garantizar que todas las personas puedan desplazarse en igualdad de condiciones, mediante infraestructura urbana segura, accesible y diseñada para responder a las necesidades de la población.
Sin embargo, en distintos puntos de la ciudad, tanto en el centro como en las regiones, las banquetas presentan desniveles, fracturas y múltiples obstáculos que dificultan o incluso impiden el tránsito de personas que utilizan silla de ruedas, muletas o algún otro apoyo para su movilidad.
La accesibilidad cobra especial relevancia si se considera que, de acuerdo con datos sobre discapacidad, caminar o subir y bajar escaleras representa la principal limitación para el 52.7 por ciento de las personas con discapacidad, seguido por dificultades para ver (39 por ciento), aprender o concentrarse (19.1 por ciento), escuchar (18.4 por ciento), mover brazos o manos (17.8 por ciento) y comunicarse (10.5 por ciento), de acuerdo a estadísticas de la Nueva Agenda Urbana.
Mientras persistan estas barreras, la movilidad incluyente seguirá siendo uno de los pendientes para Cancún.

